Hace algún tiempo que estoy traduciendo el Rules for radicals de Saul Alinsky. Baste con decir que es un libro escrito con el propósito, según el autor, de enseñarle a Los-que-No-Tienen a cómo tomarse el poder, del mismo modo como Maquiavelo les enseñaba a Los-que-Tienen en El príncipe a cómo mantenerlo.
Dejo a continuación un fragmento donde Alinsky analiza la resolución del célebre conflicto entre Dios y Moisés, donde este último fue capaz de doblarle la mano al sujeto más poderoso del universo. Si Moisés pudo con Él, quetodo lo sabe y lo inventa, ¿cómo no vamos a poder nosotros contra nuestros capataces terrenales, con su ignorancia a cuestas?
Dice Alinsky:
Comunicarse para persuadir, como en
una negociación, es más que entrar en el campo de la experiencia de otra
persona. Es inyectarse en la vena su valor u objetivo más preciado y mantener
tu curso sobre esa meta. No te comunicas con nadie puramente sobre la ética o
los hechos racionales de un problema. El episodio entre Dios y Moisés, cuando
los judíos empezaron a adorar al becerro de oro[1], es
revelador. Moisés no intenta comunicarse con Dios en términos de piedad o de
justicia cuando este se enoja y desea destruir a los judíos; se dirigió al
valor más alto y le dobló la mano a Dios. La otra parte solo escuchará cuando
esté preocupada o se sienta amenazada; en el campo de acción, una amenaza o una
crisis es casi una precondición para la comunicación.
Un
gran organizador como Moisés nunca pierde su frialdad, como lo habría hecho un
hombre inferior, cuando Dios dijo: “Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido”. En ese punto, si
Moisés hubiese perdido su frialdad de cualquier modo, uno habría esperado que
le respondiera, “¿De dónde sacaste todo ese rollo sobre mi gente a quienes yo he
traído de Egipto? Yo estaba paseando por el desierto y alguien encendió una
zarza, y ese alguien me dijo que fuera a Egipto, y ese alguien me dijo que
liberara a esa gente de la esclavitud, y ese alguien se mandó varias
demostraciones de poder, y todas esas plagas, y ese alguien separó las aguas
del mar Rojo, y alguien puso una columna de nubes en el cielo, y ahora, así de
repente, se convierten en mi pueblo”.
Pero
Moisés mantuvo la calma, y se dio cuenta que el centro más importante de su
ataque debería ser aquello que juzgara como el valor fundamental para Dios. Como
lo leyó Moisés, Dios quería ser el número 1. Por todo el Antiguo Testamento uno
se tropieza con “no hay Dios al lado Mío”, “No adorarás falsos ídolos”, “Yo Soy
un Dios celoso y castigador”, “No pronunciarás el nombre de Dios en vano”. Y
así suma y sigue, una y otra vez, incluida la primera parte de los diez
mandamientos.
Sabiendo
esto, Moisés ataca. Comienza alegando y diciéndole a Dios que se tranquilice.
(En este punto, tratando de imaginarnos la motivación de Moisés, uno se puede
preguntar si fue por lealtad a su pueblo, o se lamentaba por ellos, o si
simplemente no quería darse el trabajo de conducir un nuevo pueblo, porque
después de todo estaba llegando a los 120 y eso sería pedir mucho). En
cualquier caso, él empezó a negociar, diciendo, “Mira, Dios, tú eres Dios.
Tienes todas las cartas en mano. Puedes hacer lo que se te ocurra y nadie puede
detenerte- Pero tú sabes, Dios, que no puedes simplemente romper el acuerdo que
tienes con esta gente- acuérdate, la Alianza- en el que les prometiste no solo
liberarlos de la esclavitud, sino que prácticamente heredarían la tierra. Sí,
yo sé, vas a decirme que ellos no cumplieron con su palabra y eso rompe el
trato. Pero no es tan fácil. Estás en apuros. La noticia se esparció por todos
lados. Los egipcios, los filisteos, los cananitas, todo el mundo sabe de esto. Pero, como dije antes, tú eres Dios.
Dale, castígalos. Qué te importa que la gente diga ‘Ahí va Dios. No puedes
creer en nada de lo que te diga. No puedes hacer tratos con él. Su palabra no
vale la piedra en la que está escrita’. Pero después de todo, tú eres el Dios,
y yo supongo que podrás manejarlo”.
Entonces
Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.
[1]
Nota de Alinsky. “Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu
pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.
Pronto se han apartado del camino que yo les mandé;
se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido
sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la
tierra de Egipto.
Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.
Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.
Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?
Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.
Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.
Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?
¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para
mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la
tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu
pueblo.
Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre.
Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre.
Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que
había de hacer a su pueblo.”
Éxodo 32: 7-14,
trad. Reina-Valera
1 comment:
me encuentra en twitter @devadelaluna y en fb en deva sánchez
:)
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